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Yolanda García / La Voz de Galicia / A Pontenova 9 de diciembre de 2010

EL PULSO DE LA COSTA: A Pontenova, "O paÍs das nÉboas"

Vicente Ansola, nacido en un rincón cántabro de Pas llamado Alceda, vive a caballo entre su tierra natal y A PonO Pobo das Néboas por Vicente Ansolatenova, donde restaura una casa y ha sacado a la luz un proyecto que muestra la zona rural lucense desde su particular mirada fotográfica, en activo desde hace más de treinta años. Ese proyecto es un libro, O pobo das néboas, que hace poco presentó el Concello pontenovés. Un cuidado trabajo que ha realizado de forma desinteresada y gratis, al igual que la responsable de la traducción de textos al gallego Mónica Pazos o el colaborador Francisco Martín Medrano, a quienes da las gracias.

«Hace muchos años que iba por Galicia. Un año que estuve viviendo en Irlanda (donde conoció a Carlos Núñez y The Chieftains) regresé a Cantabria, me apetecía empezar un proyecto nuevo, en Galicia o Asturias, decidí hacerlo en Galicia, por lazos afectivos (por su padre y su abuelo) y la zona lucense me parecía bastante 'enxebre'». O país das néboas le llevó dos años llevarlo a cabo: «Pasa primero por conocer a la gente, me implico mucho, tiene sus problemas porque creas lazos, a veces positivos, otras negativos. Conocí a la gente, las aldeas, intento hablar gallego... porque soy como una esponja y me gusta asimilar cosas nuevas». Lo habló con el Concello, les mostró otros libros publicados y su propuesta fue hacerlo «gratis a cambio de que se comprometieran a publicarlo». Se imprimió en J. Martínez y Ansola pudo hacerlo «con calidad».

«Es un poco el amor por la naturaleza -señala-, todo tiene connotaciones un poco celtas, místicas, románticas, misteriosas... Tengo mi estilo y quiero que cuando la gente vea mis fotos me reconozca en ellas. La base de estos trabajos es mostrar cómo verían los seres mitológicos a los seres humanos. Este libro de Galicia es una evolución porque esa gente forma parte de una mitología, de una Galicia que se ha ido transformando, perdiendo y me gusta recordar esas peculiaridades de esos años de misticismo. A la Galicia que conocí cuando tenía siete años la que más se aproxima es la lucense, veo que es el último reducto, de los últimos celtas de Galicia. Y aparte, es una gente maravillosa, una gente que me ha enseñado mucho».

Por la arquitectura popular Ansola siente un gran respeto, como lo demuestra en su obra: «Creo que no está lo suficiente valorada la arquitectura de la zona, se está destruyendo, se están haciendo barbaries. Vilarxubín, en A Pontenova, es para mí una joya absolutamente olvidada y para mí es de juzgado de guardia que no se proteja(...) Los políticos, las clases dirigentes, tienen que valorar esa arquitectura para que la gente la valore». Ansola está abierto a seguir trabajando por Galicia: «Estos trabajos me ilusionan».

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© Vicente Ansola Trueba (vicente@ospobosdasneboas.es). Todos los derechos reservados. Prohibida la reproducción y el uso de los contenidos sin el permiso escrito.